La Coctelera

HOMERO

UN ESPACIO ABIERTO PARA COMPARTIR

5 Junio 2008

LE SALIO EL CADEJO

Había tomado camino Chico Pancho; era tarde, cerca de la medianoche.

Revisó el filo de su machete con la punta del dedo pulgar de la mano derecha y una gota gruesa de sangre asomó en la piel; se había cortado, pero eso no le preocupaba.

"Es noche pendejo; hace un frío que me come los zapatos"__ pensó para sus adentros.

Que buena cususa la rejodida si es que estoy bolo de nada y apenas puedo caminar.

Se había atrasado en el velorio de Doña Petronila;la señora vende tortillas de la Comarca "Los Abandonos".

Pobre Doña Petronila; pateó el balde sin ver el pueblo.

Güevona la señora... güevona....

Habían estado cantando al son de mazurcas rascadas con viejas guitarras y violin de talalate.

María, su enamorada, le había hecho capricho para que se quedara con ella; por lo menos para dormir esa noche, aunque se fuera clareando por la mañana pero no había querido.

No hay que andar de amores cuando hay velorio, le había dicho. El muerto se puede sofocar y nos puede salir a la hora de estar romanceando.

Se despidió de ella y agarró picada arriba subiendo por el Cerro "La Cruz"; caminaba rápido a pesar de los tropezones con algunas piedras y raíces de los árboles.

Cuando de pronto, se percató que a cierta distancia lo seguía un animal negro de ojos encendidos como fuego.

¡Ay mamita el cadejo!:__ Gritó Chico Pancho. Lo había distinguido por el collar blanco que reflejaba claro a la luz de la luna.

Apuró el paso; con su mano izquierda apretaba su alforja y con su mano derecha se habría brecha por el camino cada vez mas dificultoso.

Tengo que salir a un claro.__ se repetía constantemente.__ el animal enfurecido medía distancia, se tomaba su tiempo, tampoco era ventajoso atacar a su presa al borde de un desfiladero.

¡Te lo dije Chico Pancho!.__ ¡Te lo dije!._ se repetía entre dientes.

De vez en cuando volvía a ver para atrás y miraba al animal acosándolo, muy de cerca.

Avanzaba y le gruñía.

¡Apíadate de mí Diosmillitomilindo! Apíadate de mí y salvame de este demonio.__ Rezaba con voz resoplada por el cansancio.

Tenía miedo; esta era la segunda vez que le salía el cadejo.

La primera vez le había salido cuando era pequeño y acompañaba a su padre; una de las tantas veces que lo había ido a sacar de la cantina bien borracho para llevarlo a casa.

Su padre le había dicho que el cadejo les había salido por culpa de él; por ser un niño malcriado y desobediente, pero nunca se creyó ese cuento. Esa vez dejó mal muerto a su padre quien se había fajado con el animal endiablado; días después había muerto seco, sin habla.

Chico Pancho logró alcanzar la cima y se detuvo en un claro a esperar al animal endemoniado; sabía que era inútil correrse; tenía que enfrentarlo.

El animal se detuvo frente a él; en ese momento comenzaron a aullar los lobos; las serpientes se salieron del camino adentrándose en la selva espesa. La selva se había llenado de ruidos y de miedo.

El animal se le abalanzó a morderlo; ya Chico Pancho estaba preparado y logra meter su brazo izquierdo para que el animal mordiera la gruesa alforja mientras que con su mano derecha trataba de cinchonear al animal con su machete.

En el segundo envión el animal lo derriba y rueda por el suelo ensangrentado; le ha mordido el brazo y sangra profusamente.

Rueda y retrocede; tratando de agarrar mejor ángulo para defenderse; el animal le muerde las botas y se las despedaza. Su ropa está ensangrentada y hecha jirones.

En eso; cuando ya se haya perdido y siente que el animal lo va a degollar; la bestia se queda quieta; vuelve a ver a un lado del camino y mira a otro animal blanco con un collar negro y ojos chispiantes como fuego.

Sin esperar respuesta; se lanzan uno contra el otro y comienzan a rodar por el camino cuesta abajo....

¡Chico Pancho! ¡Chico Pancho! oye la voz desesperada de María que le toma la cara con sus manos.

¿Qué te han hecho? Estás herido; contestame amor mío...

Chico Pancho solo la quedaba viendo con su mirada perdida y no podía hablar; no podía decirle nada.

Lo había jugado el cadejo...

Homero.

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14 comentarios · Escribe aquí tu comentario

bellaentrelasbellas

bellaentrelasbellas dijo

Home, hace dias q no se de ti :-(

Apapachos

5 Junio 2008 | 01:48 AM

Rosana

Rosana dijo

Homero , tu relato como siempre exelente

¿ sabes ? me hizo acordar a un cuento de Horacio Quiroga , que algunos literatos de mi pais consideran el mejor cuento de la literatura argentina , se llama " A la Deriva" , nada tiene de parecido al tuyo , solo el estilo

un abrazo amigo , eres un gran escritor , a la altura a mi enteder de Quiroga , a quien admiro

5 Junio 2008 | 02:39 AM

honrarlavida

honrarlavida dijo

Homero:
Continúas demostrando tu capacidad para narrar... un texto original, lleno de dinamismo, tiene el mérito de cautivar a quien la lee desde el principio ...
Un beso

5 Junio 2008 | 05:15 AM

homeronica

homeronica dijo

Bella; aquí he estado siempre. Un beso. H.

5 Junio 2008 | 07:26 AM

homeronica

homeronica dijo

Rosana: Una comparación que no me merezco. Quiroga es Quiroga y yo pues, solo soy yo y nada mas. Persona común, aficionado a las letras. Agradezco sinceramente tus palabras. Muchas gracias. Un abrazo. H.

5 Junio 2008 | 07:28 AM

homeronica

homeronica dijo

Marcela: Eres muy amable. El cadejo es una leyenda popular en los países centroamericanos, con ligeras variantes. Esta historia ficción es mía y bien pudo ser de otra manera. Un beso. H.

5 Junio 2008 | 07:35 AM

abril-ale

abril-ale dijo

Las leyendas de nuestra Nicaragua. Me hacés recordar cuando de bebita no quería ir a la cama mi abuela me decia: "Chavala dormite que si no lo hacés viene el cadejo y te lleva" :P

Saludos

5 Junio 2008 | 07:53 AM

www-lacoctelera-com-inaki

www-lacoctelera-com-inaki dijo

Un estupendo relato, Homero. Hay qué ver que español tan rico habláis por allí...¡Me ha costado mucho entender algunos giros!. Un abrazo.

Iñakito.

5 Junio 2008 | 09:48 AM

Ofelia  Balderas Gallegos.

Ofelia Balderas Gallegos. dijo

Hola Homero, me he entretenido con la historia.
Me da gusto saber de ti, espero que estes mucho mejor.

Buen dia.
:)

5 Junio 2008 | 11:09 PM

homeronica

homeronica dijo

Abril: lo mismo me decían cuando era niño; es por lo que dice la leyenda que el cadejo se lleva a los niños mal portados. Gracias por comentar. Un abrazo. H.

6 Junio 2008 | 02:46 AM

homeronica

homeronica dijo

Iñaki: Lo de los giros era inevitable; es una historia contada a lo nica. Pienso que la podiste entender bien por el significado contextual de la palabras o frases, por ejemplo: "pateó el balde..." significá se murió. De todas maneras, si tienes alguna duda, me lo preguntas y con gusto te la aclaro. El habla nicaragüense es muy rica en recursos y giros. Un abrazo y gracias por leer y comentar. H.

6 Junio 2008 | 02:50 AM

homeronica

homeronica dijo

Ofelia: me alegra que te haya entretenido la historia o cuento. Estoy mucho mejor, gracias. Un abrazo. H.

6 Junio 2008 | 02:51 AM

angelsinalas

angelsinalas dijo

Vaya con el relato! si me has dejado con la boca abierta, como se dice por aquí. Creo que a más de uno nos ha dado por escribir relatos ultimamente ¿ por qué será?

Muchos besos.

6 Junio 2008 | 01:47 PM

mixcelaneas

mixcelaneas dijo

No he podido abandonarlo hasta el final.
Muy buen relato Homero!!
Saludosss!!
Que tengas muy buen finde.

7 Junio 2008 | 10:07 PM

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Amaneceres tardíos se alojan en mi alma. La luna, la noche y sus encantos. Soy un caballero de la noche. Homero
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