LA MESA DE LOS INMIGRANTES
Todas las tardes, después del almuerzo, se reunían alrededor de la mesa de la esquina, los inmigrantes con sueños y frustraciones.
Entre cafecitos y panes de los más baratos; se asignaban tareas.
Homero.
20 Abril 2008
Todas las tardes, después del almuerzo, se reunían alrededor de la mesa de la esquina, los inmigrantes con sueños y frustraciones.
Entre cafecitos y panes de los más baratos; se asignaban tareas.
Homero.
Qué seria de nosotros sin sueños y planes.
Algún sueño se haría realidad y algún otro no, así es la vida.
Muy chulo, me ha encantado.
Besos.
Muchos sueños se pierden. Es la vida, amigo.
Hay algo para vos en mi blog, cuando puedas pasá por ahí.
Te dejo el enlace:
http://www.lacoctelera.com/mixcelaneas/post/2008/04/20/premios
Besosssss.
Una mesa que ahora esta vacía..Pero en sus tiempos llena de esperanzas ... Puede que más de uno pudiera con los dedos rozarla, siempre hay tabernas con mesas en las que los planes llenan las tazas de café y yo niego a creerme que en ninguna de ellas acabara bien.
Besos
En ciudad blog tienes un ilusión para ti, espero que te guste.
La vida cambia y nunca permanece quieta...por tanto las cosas también, aunque a veces nos pongamos nostálgicos por ello.
Besos.
Que lindo es cuando algo te trae un recuerdo, tiene mayor valor hay vida dentro de ellos . Hoy no estan pero tu recuerdo sigue intacto y vos contando la historia. Besos
Rosana: Y eso sin contar con la que cargamos a cuesta. Un beso. H.
terciopelo: para el inmigrante es obligado soñar. Un abrazo. H.
Mix: muchos sueños se pierden pocos sueños se realizan. Gracias nuevamente por el premio que me has dado. Un beso amiga. H.
Templario: abrigo la esperanza como vos que esos sueños se hagan realidad algún día. Sueños de inmigrantes. Gracias de nuevo por el premio que me otorgaste. Un abrazo. H.
buenos dias, cuanta gente debe ver rotos sus sueños...
besos
abril62: creo que todos; pero al final, los que valen la pena son los que cumples. Uno que sea es bueno. Un beso. H.
Me transportas a mis propios recuerdos, siempre lo haces.
Los muchos planes que han alentado mi vida y aquellos que escuché de niña.
Mi calle no era de asfalto, era algo así como un arrabal. Allí iban llegando y marchando los montañeses con sus sueños.
Ese fue el contacto que me hizo ser y estar.
Tener ganado vacuno requería ocupar una casa fuera del casco urbano.
Para mí eso fue el primer regalo vital.
Patear la vida de verdad.
Una infancia enriquecida por esos sueños alados que un buen día han cambiado.
Cuando nos sentamos o paseamos por lo que hoy es un hermoso parque a veces recordamos, y yo tiro del hilo escuchando a mis padres viendo en el brillo de sus ojos que vuelven a ese tiempo en que yo niña ellos luchaban por la vida. Rejuvenecen.
De pronto, mi padre levantándose, en un brinco, nos dice, -Vamos, que tengo hambre.
¡Ya ves! Pensé que tenía poco que decirte.
Besos :)
Sueños,
Sueñor rotos ...
que mas queda,
como has dicho los inmigrates tienen derecho a soñar , pero lamentablemente eso solo queda en sueño.. no lo han arrebatado...
suerte!
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Rosana dijo
cuantas bodegas con sueños y frustraciones bajo llave hay por este triste mundo amigo ...
20 Abril 2008 | 07:10 AM