MIS ARBOLES AMIGOS
Cuando el Huracan "Felix" nos azotó arrancó de cuajo nuestros árboles y destruyó nuestras plantas. La tierra madre quedó herida y llorando la pérdida de sus hijos; tuvimos que beber aguas carbonatadas para aplacar la sed y recordar el buen sabor del jugo de una fruta fresca o de una limonada.
Mi árbol de marañon murió en el regazo de mi árbol de limón.
El guabayo quedó herido de muerte
Mi árbol de limón perdió todos sus frutos y una buena parte de sus ramas; creí que moriria y me dolió por que siempre había sido un árbol generoso conmigo, con mi familia y con mis vecinos.
Después de varios meses de guardar silencio; hoy me ha hablado con sus hojas y me ha ofrecido al sol su primer limón; fresco y jugoso. Nació con la cuaresma. Agradecido tal vez por el abono orgánico y el cuido que le hemos procurado.











robertokles dijo
La leche... y decían que cuando llegó a Nicaragua disminuyó de status, pasando de 'Huracán Félix' a 'Tormenta tropical Félix' (no sé por qué, pero parece que estoy hablando de boxeadores de los años 40...)
Vaya cómo se las gastan las tormentas tropicales. Siento mucho esos destrozos en tus árboles amigos, Homero. Es terrible ver la fuerza que alcanzó. Por fortuna, el limonero ha aguantado. Bravo por él.
Un saludo para vosotros.
24 Marzo 2008 | 04:08 PM