LO QUE PARECE SER... NO ES... PARTE I LA CITA
Llovía copiosamente.
Agarrados de la mano, Enrique y Sofía
observaban idos por la ventana
los coches y la gente en un ir y venir
con rumbos y tiempos diversos...
Había entrado el invierno
con sus olores a tierra mojada
ha sudores mezclados
con tristezas y soledades despiertas
detrás de las ventanas
La ciudad despedía
olores a cloaca y a hollín de las fábricas
Se oye el ulular de una sirena.
Con sus colores rojo y azul
una ambulancia circula
a gran velocidad
chapoteando los charcos de la calle
en un asiento viaja la muerte
y en el otro la esperanza...
¿Quien llegará primero...?
Dobla por la esquina del fondo...
al final de la calle
llena de sombras y centellas..
Emergencia._ murmuran al unísono.
En la acera
pasa frente a la ventana
un anciano indigente
y extiende la mano
pidiendo
abrigo y pan
a su desventurado cuerpo.
Saca una mueca por sonrisa;
no puede con los ánimos
remojados y fríos.
Unos niños revolotean
cerca de él
y se burlan de sus harapos
por vestimenta.
Son niños de la calle
desventurados
como el anciano indigente.
Como el otro anciano
cruzando la esquina
quien,
agazapado debajo de un pedazo de plástico
contemplaba resignado
como se le iba la vida
por las alcantarillas...
En la pulpería de la esquina
una señora agarrada
de la mano de sus hijos
discute acaloradamente
con el pulpero
por el precio del pan
y la taza de frijoles cocidos
Han subido el precio por la mañana
y ella no se ha enterado;
muchas bocas que alimentar
y menos pan y frijoles...
¿Otra cerveza señor?
¿Algo mas para la señora..?
Ha irrumpido el mesero._ cortésmente
Le avisamos._ contestó Enrique por los dos.
Sofía
era una mujer hermosa y joven
de trato educado
y buen vestir.
Exquisita.
Sus ojos brillaban
como dos estrellas
robadas al firmamento.
Se miraba feliz
estaba feliz.
En eso entró al local
otra mujer hermosa y elegante;
con una habilidad desmesurada
se desprendió de su gabardina
y se la dió
al Jefe de los meseros.
Se acercó a la barra a saludar al Bar tender
y le dijo algo en voz baja.
Tomó con un ligero ademán
uno de los menú conservados en la barra
y fingió estudiarlo.
¿Vas a tomar algo Marlene?
Lo de siempre; un vodka con naranja.
Enrique la divisó
a lo largo del salón
y palideció ligeramente.
Con disimulo soltó la mano de Sofía
le dijo algo al oído
y se levantó de la mesa.
Caminó despacio hacia la barra
ensayando sonrisa y pose
planchó rápidamente con sus manos
la camisa
alisó el pelo
y acomodó sus anteojos.
Sofía observaba fijamente
pero no dijo nada.
Tomó entre sus manos
un papel servilleta
y comenzó a jugar...
(CONTINUARÁ... PARTE II “EL ENCUENTRO”)
Homero











mixcelaneas dijo
Cuántas historias se entrecruzan en las ciudades.
Qué pasará???
Pasaré a leer el final.
Un beso.
12 Febrero 2008 | 05:10 AM