LLEGÓ LA NAVIDAD
Llegó la navidad.
Y con ella los gastos proyectados;incluso, mas allá de nuestro siempre limitado presupuesto.
Todos queremos dar y recibir regalos; y, en varias ocasiones, los regalos se aprecian; en mayor o menor medida por su valor pecuniario.
¿Debería importar esto? ¿O solo el gesto; la buena intención, la amistad que se demuestra a través de esas pequeñas cosas llamadas regalos? ¿O las dos cosas: valor pecuniario y gesto?
No debería haber tanto problema en eso; si tan solo tuvieramos el buen juicio de que el amor y la amistad no tiene precio. Y las celebraciones fatuas no dan precisamente amor ni mejores amigos.
Seguramente muchas personas se quedarán en sus departamentos en esta navidad;solos o en compañía, lejos del mundanal ruido; lejos de las serpentinas,pitos y chigorros. Yéndose a la cama temprano. Afortunadamente, no se perderán de nada útil y se ahorrarán unos cuantos billetes.
Diciembre se viste de atuendos multicolores y millones de personas cifran sus esperanzas en que todo será mejor el próximo año.
No se de donde viene esa idea un tanto ingenua de que las cosas mejorarán con un simple cambio de calendario.
Hasta yo me lo he creído en un momento de mi vida.
Pero no. Es recurrente que todos los años nos llenamos de buenos propósitos incluso descabellados como desear el fin de la pobreza o que caiga el gobierno de turno y al final del año que muere; la misma situación o peor.
Aún así; ese sentimiento de alegría se mezcla con esas esperanzas o desesperanzas y nos arranca sonrisas o lágrimas; por que no todo es blanco y negro;mas allá de la alegría del momento se esconden tristezas debajo de las piedras "regalos".
Pienso que es bueno aprovechar esta ocasión para reflexionar sobre nosotros mismos; proponermos un cambio para crecer en espíritu; entrarle de lleno a la solución de esos problemas que hemos pospuesto tantas veces; fijarnos metas tangibles, realizables en ese corto plazo.Que nos lleven a la fijación de otras metas subsecuentes o independientes de la primera.
Solamente de esa manera podemos lograr que esas esperanzas no se queden en meras intenciones; efímeras.
Bien podríamos aprovechar estos días para estar en compañía de esas personas que nos aman o nos aprecian. Y si es del caso; pedir disculpas si los hemos lastimado; aclarar esos viejos malentendidos que nos han carcomido el alma. Perdonar agravios sufridos. En definitiva; poner en orden nuestras vidas; crecer en espíritu.
Estoy de regreso
Me fue bien en el viaje; muchas actividades, muchos gastos: algunos necesarios otros no. Mi salud ha andado bien hasta hoy que he cogido un "costipado" que me ha tumbado en cama. Tengo que preparar y corregir exámenes de fin de curso; revisar los casos de mi oficina y...bloguear...
Gracias a todos por estar pendientes de mi persona; un abrazo fuerte.
Me tomaré con calma el tiempo suficiente para visitarlos en sus blogs.
Hasta entonces.
Homero.











Jesús dijo
No sé si será importante ó no, pero alguna importancia tendrá que tener cuando se la damos, ¿no crees? Quizás sea un poco también nuestra preocupación por lo que digan ó piensen de nosotros si actuamos de manera diferente. Me parece posible.
Un abrazo
13 Diciembre 2007 | 02:18 PM