LA ESPERA Y EL INTERMINABLE PASO DE LAS HORAS...
Estaba allí;
sentada
solo esperando
Todo estaba en su lugar
menos él.
"Le ha agarrado la noche seguro" pensó en silencio
Hacía una hora
y se habían terminado las velas de colores.
La comida
se había tornado opaca
frío el caldo
fría la carne
Caliente la cava
nadaba en una cubeta de aluminio
que hasta hace poco tenía hielo.
Guardó la comida en el frigorífico
limpió la mesa
y se fue a sentar al sofá rojo de la sala
Sus zapatos habían quedado en la alfombra
y Celeste; su gata
juguetaba con sus ribetes plateados.
Sonó el teléfono y de un salto
tomó el auricular
Armando...
Se oye un cuchicheo
una voz femenina...
¡perra...!
Tu hombre está conmigo y es mío...
una risotada y cuelga.
Palideció primero
y luego su mirada
se tornó en hoguera
Perra y cabrona
se repitió dos veces
mascullando.
Se quitó la ropa
con cierto desenfado;
de pronto todo le estorbaba;
hasta el ánimo.
Tomó unos de los cojines del sofá
y lo abrazó como si abrazara al mundo
Una lágrima asomó en sus lindos ojos marrones
pero se contuvo.
Desde el sofa podía verse en el espejo
"patas de león" que se encontraba en la sala
Estoy gorda...fea y arrugada...
por eso no me quiere.
Se le escapó un sollozo seco
pero lo reprimió de nuevo.
"Eres mi amado y mi tormento
limón y sal en las llagas de mar..."
Miró el reloj nuevamente...
las 2 de la madrugada.
En las escaleras del piso de abajo
se escuchaba subir con mucha dificultad
al vecino.
Pobre Joel otro día borracho y sin trabajo.
Mañana va a venir Carlota
con la lata de cena para esposas;
cena para zorras y yo adelante...
Hacía dos horas y se había decidido por
dobles de "bourbon"
y cada vez que se servía
empinaba a fondo el trago
y se repetía: "salud zorra"
5 de la mañana
El llanto había corrido
el rimel de sus ojos.
Cansada
se había doblegado.
Oyó pasos
el cierre de la puerta del edificio
viene...
De un salto se puso en pie
osciló un poco
y enderezó su cuerpo.
Se fue a su cuarto
se tiró a la cama y cerró sus ojos...
Armando entró
a la casa
con todos los olores
que da la calle por la noche.
Se le acercó a su esposa
le dió un beso en la mejía
y le susurró:
ya vine amor...
Buenos días.
No estarás molesta ¿o si?
Es que estuve trabajando toda la noche...
Homero.












destino dijo
...................aguantar es el camino que yo escogí........pero para no pisarlo jamás.
duele esa escena que nos pintaste, en la desilusión y la autoestima, en el corazón y en el desastre del amor. me hiciste latir fuerte el corazón, pero con latidos de llanto y de injusticia. con latidos de impotencia.
miles de diferentes historias pero un mismo sentimiento.
duelen los terceros, pero por el daño que causan y se dejan causar los primeros....
y como levantarse cuando en un sueño, se queda despierto...pesadillas de amor eterno.
intenso y cruel homero, muy intenso.
un beso
24 Agosto 2007 | 02:15 PM