LA NIÑA VENDE CAJETAS...
Teresa, la niña vende cajetas
todos los días
salía al vecindario
ofreciendo sus dulces
para alegrar la vida...
"Cajeta de coco, coyolito, de leche,
manjar, piñonate...¡Va´ querer marchantillaaa...!"
Se acerca a un hombre mayor de edad
y le dice:
Cómpreme cajetas señor....
El señor de edad
entusiasmado con los dulces
le pregunta:
¿A cómo andás las cajetas?
La niña le responde:
A peso cada una
A peso cualquiera de ellas
El hombre decidido le dice:
"Te compro la pana entera de cajetas;
empacámelas por favor..."
La niña se pone seria;
adopta pose y le dice:
"De ninguna manera señor,
le puedo vender algunas, pero no todas"
El señor,
perplejo con la respuesta
le vuelve a preguntar:
¿Por qué niña?
¿Hay algún problema?
La niña le responde:
"Pues sí señor,
hay un problema..."
¿Si le vendo todas las cajetas
que voy a vender después?
No puedo...
(Fin de la Historia)
Ante lo obvio supuesto
deviene la pregunta:
¿Por qué dio esa respuesta la niña?
Homero.











Jesús dijo
Bonita historia e interesantes las preguntas de la niña y la tuya. Entre las muchas posibles respuestas, se me ocurren al menos tres para la pregunta de Teresa:
- Porque tal vez no sabría qué hacer el resto del día, sin poder vender.
- Porque quizás creía que no podría volver a tener más cajetas que vender.
- Porque en ese instante no encontró mejor respuesta.
En cuanto a tu pregunta, más que una respuesta, se me ocurre otra pregunta:
¿Qué tiene de especial su respuesta? (la que dio la niña Teresa)
Un abrazo
25 Julio 2007 | 01:17 PM