DOÑA MARIA Y EL AGUA BENDITA
Temprano estaba Doña María
a la puerta de la Iglesia.
Buenos Dias Doña Maria
¿Cómo amaneció?
Aquí hijo.- Un poco tuñida de los huesos.
¿Y que hace tan temprano por estos lados?
Pues mijo; esperando al padrecito
para que me bendiga un agua
En eso se abren las puertas laterales de la iglesia
y asoma la cabeza Doña Rosario
una señora beata encargada de la limpieza de la Casa Cural
y dice:
¿Pero Doña María que hace usted tan temprano por aquí?
Pues que se me ha acabado el agua bendita para mis dolencias
y quiero ver el padrecito para eso...
Bueno pase...pase...apúrese que el padrecito está de salida
Doña María lleva casi de arrastra 5 litros de agua
en un recipiente de plástico
Entra al jardin de la Casa Cural y comenta:
Pues los jazmines han dado pocas flores este año
¿Y usted como lo sabe Doña Maria?
pregunta la beata Doña Rosario
Por que el patio está menos sucio...
¿o es que usted lo ha limpiado?
La beata Doña Rosario ya no le contestó nada.
Y es que el padrecito últimamente se ha vuelto un gran viajero;
no para en la Iglesia y esas camisas chinvaronas que se pone
¡Por Dios! en mi tiempo solo vestían de sotana;
si es que ahora está perdida la juventud y la Iglesia poco hace;
solo quieren baile y vagancia y no respetan ni a su padres menos
a los viejos como yo; esto es una barbaridad...
Iba rezongando Doña María y eso ¡paff...!
pisa una mierda de perro de esas enrrolladas color café
negruzca...
¡Doña Rosario...!
miré que he pisado una mierda del perro del padre...
y es que usted no la ha mirado ni la ha limpiado...
A decirle iba Doña María que tuviera cuidado al caminar
que usted ha venido muy temprano y no he terminado de limpiar...
Puñetero este padre.
Escupe entre dientes Doña Maria
Mire tener perro en el patio de la Iglesia
como si el perro entendiera de asuntos eclesiales
En eso sale el Padre Toño
repentinamente de la puerta principal de la Casa Cural;
la que da al patio y se topa con Doña Maria
¡Doña Maria! ¿Qué hace usted tan temprano por la Iglesia?
Hay Padre Toño; a usté venia a buscarlo
Que se me ha acabado el agua bendita para mis dolencias
y necesito me bendiga esta...;
extendiendo con mucha dificultad
la pichinga de agua hacia el padre.
El Padre Toño toma las manos de Doña María
hace la señal de la cruz
y murmura una corta oración
Listo Doña Maria su agua bendita
¡Pero Padre Toño...! dice en tono de reclamo Doña María
sea mas sensato
no me le ha hecho nada a mi agua
que con tanta dificultad la he traido
Por favor echele una oración mas larga...
(Fin de la Historia)
Homero.












now dijo
Ahhh que doña Maria que nesecita agua bendita para esa lengua.
Abrazo
22 Julio 2007 | 05:18 PM